Ruta ciclista por la Costa de Castellón: El gran final de Valencians sobre rodes

ruta ciclista por la Costa de Castellón TVBGN productions

El broche de oro ha llegado. En el capítulo 13 y gran final de la serie documental Valencians sobre rodes, nos despedimos de esta aventura televisiva recorriendo la hermosa línea de costa de la provincia de Castellón. A diferencia de los escarpados desniveles de entregas anteriores, la ruta que nos propone la presentadora Gema Payá es una travesía totalmente plana, accesible y familiar, donde el azul del mar Mediterráneo y el intenso naranja de los campos de cítricos se convierten en los grandes protagonistas del paisaje.

A lo largo de este itinerario, descubriremos cómo la bicicleta es el vehículo perfecto para conectar el riquísimo patrimonio histórico local con espacios naturales de un valor ecológico incalculable. Desde antiguas fortalezas medievales y villas señoriales hasta oasis de biodiversidad y proyectos deportivos de superación personal.

Prepara tu bicicleta, ajusta el casco y acompáñanos a pedalear por la Costa del Azahar en esta ruta inolvidable.

Orpesa del Mar: Historia milenaria frente al acantilado

Nuestra ruta comienza en la localidad de Oropesa del Mar (Orpesa), un municipio que ha sabido conservar un equilibrio perfecto entre su pasado como bastión defensivo y su presente como paraíso marinero. La silueta de la ciudad está dominada por su imponente castillo de origen musulmán, una fortaleza que durante siglos fue la clave en la defensa de esta franja litoral.

Sin embargo, para entender las verdaderas raíces de esta tierra, Gema Payá nos adentra en Orpesa la Vella. Este yacimiento arqueológico, situado estratégicamente al borde de un espectacular acantilado, cuenta con más de dos mil años de historia, habiendo sido habitado de forma ininterrumpida desde la Edad del Bronce hasta la época de dominación romana para vigilar el horizonte marítimo.

La necesidad de protección continuó siglos después. Entre los siglos XVI y XVII, las constantes incursiones piratas obligaron a levantar la Torre del Rey, un majestuoso baluarte defensivo que hoy en día sigue desafiando el paso del tiempo.

 

Valencia sobre rodes -final

Tradición viva y playas de ensueño

Más allá de la piedra, Oropesa es también su gente y su mar. El programa nos muestra la incansable labor de la Asociación Oropesa Cultura, liderada por Juan Carlos, cuyo objetivo principal es preservar la identidad, los oficios y las costumbres locales frente al auge del turismo masivo. Gracias a ellos, el municipio mantiene vivas tradiciones entrañables como El farolet de melò o La Trobà, una gran feria anual que en el mes de mayo transforma el casco antiguo recreando la vida local de principios del siglo XX con cientos de paradas artesanales.

Y por supuesto, no podemos dejar Oropesa sin mencionar la riqueza de sus playas. Desde los concurridos arenales de La Concha hasta los rincones más salvajes y naturales como la cala del Retor o la Renegà, aquí se respira la brisa del Mediterráneo en estado puro.

La Vía Verde del Mar: Seis kilómetros de pura magia

Dejando atrás Oropesa, la ruta se adentra en uno de los tramos más espectaculares de todo el cicloturismo valenciano: la Vía Verde del Mar. Se trata de seis kilómetros de antiguo trazado ferroviario que han sido magistralmente recuperados para el disfrute de ciclistas y caminantes.

Pedalear por este camino de tierra compactada es una experiencia sensorial única. El recorrido atraviesa antiguos túneles tallados en la roca y serpentea por escarpados penya-segats, regalando a cada curva unas vistas panorámicas inigualables sobre las aguas cristalinas del Mediterráneo hasta llevarnos directamente a nuestro siguiente destino: Benicàssim.

Benicàssim: El encanto del «Biarritz valenciano»

Al entrar en Benicàssim, el paisaje arquitectónico cambia drásticamente. Bajo la imponente y escarpada silueta del parque natural del Desierto de las Palmas, esta ciudad costera nos recibe con su elegante y fascinante herencia señorial.

Acompañada por Silvia Colonques, técnica de turismo local, Gema recorre los 7 kilómetros de carril bici que discurren paralelos a la playa para descubrir la famosa «Ruta de las Villas». Esta zona es un auténtico museo al aire libre de la arquitectura de principios del siglo XX, una época dorada que convirtió a este litoral en el exclusivo «Biarritz valenciano».

El origen de esta zona residencial es fascinante. Todo comenzó en 1887 con la construcción de la Villa Pilar. Fue el ingeniero Joaquín Coloma Grau, encargado de las monumentales obras del Ferrocarril del Norte, quien decidió edificar esta primera casa de descanso para su esposa, financiándola con las 15.000 pesetas de dote que ella, Doña Pilar Forts Mas, había aportado al matrimonio.

Gastronomía y descanso con historia en el Hotel Voramar

Tras empaparse de arquitectura, la ruta hace una parada obligatoria para degustar la gastronomía local. Gema visita el restaurante La Suculenta, liderado por Jorge Lengua, un joven chef formado en los mejores fogones del país (con experiencia en restaurantes con estrella Michelin como Ricard Camarena y Aponiente). Su propuesta busca hacer disfrutar a los comensales a través de una cocina de mercado honesta, premiada y con un profundo arraigo mediterráneo.

Para recuperar fuerzas, el equipo elige un lugar cargado de memoria: el Hotel Voramar. Este emblemático edificio nació en 1930 como una modesta casa de baños y restaurante de la mano del empresario Juan Pallarés Picón. En 1933 se transformó oficialmente en hotel, y a lo largo de las décadas ha sido testigo silencioso de la historia de España, sirviendo incluso como hospital militar y escenario de rodajes cinematográficos. Hoy en día, sigue siendo el hotel decano indiscutible de la provincia.

 

Valencia sobre rodes -final de documental

Castellón de la Plana: De las ermitas a las estrellas

La jornada ciclista prosigue su curso hacia la capital de la provincia, Castellón de la Plana. Aquí, la técnica de turismo Inés guía a Gema a través de la Ruta de las Ermitas, un itinerario sumamente accesible que discurre entre aromáticos campos de tarongers (naranjos) y que enlaza pequeños tesoros del patrimonio espiritual de la ciudad hasta llegar a la playa del Pinar.

Entre las paradas más destacadas se encuentran:

  • La Ermita de la Magdalena: Considerada el bressol (cuna) y origen de la ciudad, este antiguo templo se asienta en un entorno natural privilegiado con vistas panorámicas.
  • San Francesc de la Font y el Molí de la Font: Un paraje pintoresco que nos muestra la arquitectura rural tradicional de la comarca.
  • La Basílica del Lledó: El corazón devocional de Castellón, famosa por albergar a la patrona de la ciudad en un edificio de impresionante factura arquitectónica.

Ya en el centro histórico, la ruta se detiene en la Plaza Mayor, el verdadero núcleo social e histórico. En un solo vistazo podemos admirar el Ayuntamiento del siglo XVII, la Concatedral gótica de Santa María la Mayor y, por encima de todo, El Fadrí. Este campanario exento de 58 metros de altura es el faro monumental y el símbolo más querido por los castellonenses.

Pero Castellón no solo mira al pasado, también mira al universo. La ruta hace una parada en el Planetari de Castellón, inaugurado en 1991 junto al paseo marítimo. Coronado por una enorme cúpula blanca de 25 metros de altura, este centro de divulgación científica invita a los visitantes a sumergirse en los misterios de la astronomía y la Vía Láctea.

Almazora: El corazón cítrico de la Plana

El camino hacia el sur nos adentra en Almazora (Almassora), donde el paisaje se transforma en un inmenso mar verde salpicado de destellos anaranjados. Atravesar estos campos de tarongers es entender el motor y el alma de la comarca de la Plana.

Gema realiza una parada estratégica para conversar con Juan Claramonte, ingeniero agrónomo de la cooperativa local. A través de sus palabras, comprendemos que la citricultura en esta zona trasciende el mero valor económico; es un tejido vital que une indisolublemente la historia, la cultura, la fisonomía del paisaje y la identidad de todo un pueblo.

Borriana: Un final de ruta lleno de vida y superación

El viaje definitivo de Valencians sobre rodes alcanza su meta en Borriana (Burriana). El recibimiento lo da su intrincado trazado medieval, donde las calles históricas conviven en perfecta armonía con espléndidas casas señoriales modernistas. En el centro de la localidad se yergue la Basílica del Salvador (del siglo XIII), acompañada de su célebre campanario, conocido por todos como el ‘Templat’, que dibuja el perfil más reconocible de la urbe.

Para el tramo final, Gema cuenta con dos guías de excepción: Javi Capella, seleccionador de gravel de la Comunitat Valenciana, y su mujer Carmela. Juntos, con una vida entera dedicada al mundo del ciclismo, pedalean desde el casco histórico hacia la costa, adentrándose en el paraje natural del Clot de la Mare de Déu. Este enclave es un auténtico oasis de gran valor ecológico y biodiversidad, un remanso de paz donde las dulces aguas del río Anna buscan su final para fundirse en un abrazo eterno con el mar Mediterráneo.

La verdadera fuerza: El remo como herramienta de vida

La serie no podía terminar de una forma más emotiva e inspiradora. En el puerto de Borriana, la presentadora cambia las dos ruedas por los remos para conocer a un grupo de mujeres extraordinarias. Ellas practican el remo no solo como deporte, sino como una parte fundamental de su proceso de recuperación y superación del cáncer de mama, una preciosa iniciativa impulsada por la Federación Española de Remo y la Fundación Le Cadó.

Mientras Gema Payá comparte embarcación y esfuerzo con ellas, lanza su reflexión final de despedida. Este viaje por la Comunidad Valenciana ha demostrado que la riqueza de nuestra tierra no solo reside en sus monumentos o sus parajes naturales, sino en las historias de las personas que la habitan.

Valencians sobre rodes se despide animando a todos a coger una bicicleta y vivir estas experiencias en primera persona, porque, al fin y al cabo, la mejor historia es siempre aquella que se descubre poco a poco, a golpe de pedal.

¡Queremos saber tu opinión!

¿Has recorrido alguna vez la espectacular Vía Verde del Mar entre Oropesa y Benicàssim? ¿Conocías la inspiradora historia de las remeras del puerto de Borriana? Déjanos un comentario contándonos tu experiencia y no dudes en compartir este artículo con tus compañeros de ruta para planificar vuestra próxima escapada ciclista por Castellón. ¡Nos vemos en los pedales!

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